Share/Save/Bookmark  

Envie GRATIS una
Tarjeta a un(a) amigo(a)
Haz click aquí, para ver nuestro Club Premium


BELEN VS ROMINA, VERY EXCITING Y LOS CHINOS SIGUEN MATANDO MUJERES

Romina Salazari versus Belén, a empujones...
¿O tetazos? ¿O la guerra de las siliconas?

Por Andre Jouffe
djouffe@yahoo.com

15 de Agosto de 2008

En China no solo hacen abortar a quienes traerán mujeres al mundo; también fondean a niñitas que son medias feas y las reemplazan con playback por otras de mejor dentadura.

¡Qué país será la primera potencia del mundo!

Cuando era rich and famous, solían ocurrir episodios muy sabrosos.

Una tarde, llegué a casa tipo cinco después de un muy regado almuerzo en El Parron de antes. Debe de haber sido por el 91 o 92. La señora Yolanda que era la asesora del hogar de aquel entonces, una señora que luego heredó una propiedad en la avenida Pedro de Valdivia en Concepción, o sea carísima, con una hija vedette en Milán me dice en esa época sin celulares que llamó urgente don Enrique Silva Cimma.

Devolví el llamado antes de tirarme a dormir una siesta y me informan que estoy invitado a cenar a la Enoteca del cerro San Cristobal. Esa misma noche a las 20 horas con el Presidente de Rumania, Petre Roman, alias en buen chileno, Pedro Román. Nunca supe quien de alto rango falló para que me pusieran de galleta, pero don Enrique contaba con mi discreción y solo atinó con mi nombre.

De manera que fui en calidad de don nadie pues si le decía a Roman que era periodista, me sacaban de la mesa. Eso concluí sin advertencia previa. Jamás en los años siguientes le pregunté a don Enrique la génesis de mi presencia en tan ilustre velada.

Muy cálido el compatriota de Nadia Comanesci; tomamos buenos tintos y de pronto me comenta que lo acompañe a comprar un regalo para su esposa. Hay un negocio de lapizlazuli en La Enoteca de manera que fui con él a escoger algo típico.

Un edecán de Petre, se puso con los morlacos. Creo que el ex Presidente de Rumania jamás supo a quien le pusieron al lado. Tampoco se quien estaba a cargo de protocolo para haberme puesto en el lugar de honor.

Pero lo cierto es que yo hablaba ingles y Silva Cimma no, y quizás unos varios de la mesa ídem, de manera que cuando les falló la persona de peso, Silva Cimma debió haberles ordenado: Invitemos a Jouffé, ese pasa por cualquier cosa y no va a comentar su profesión, sabrá correrse si Roman le pregunta a qué se dedica. El Jefe de Estado demasiado concentrado en la cena y en el vino, jamás me preguntó ni el nombre. Hechos increíbles...

Romina Salazari versus Belén, a empujones... ¿o tetazos? ¿o la guerra de las siliconas?

Sigue nevando en Punta Arenas y yo sin parca.

Encina presidente de la Cámara Baja y ¿que pasó con Schilling? No comprendo nada. Hasta Marco Enríquez, cuya madre es muy amigo de Shilling-Morás, se opuso a que el ex oficina fuese el presidente de los diputados.

La franja de dibujos animados Moneda sin número sigue riéndose de todos pero la UDI salva invicta casi. Claro se venga de lo lindo de Piñera pero los más azotados son Lagos y Vidal, amén de una especie de segundo piso demasiado burdo.

Al final la única medalla de Beijing vendrá por el tenis.

Miguel Piñera Ministro de la Cultura si gana su hermano. Belén Hidalgo directora del Divan, no quiero decir DIBAM. Romina Salazar encargada de la cultura R. Metropolitana y Adriana Barrientos en la Quinta.

¿Alberto Espina aun me tiene en la punta de su huasca?

Ola de suicidios en Tongoy. Es cierto que en invierno debe de ser muy aburrido a menos que uno tenga una vida interior muy intensa.

El Pastor ya no me llama, salvo de preguntar por el Iva de mi pareja. Ha abandonado a su oveja en el fin del mundo.

Escribí El Diario del Fin del Mundo, en 1986, o sea 22 años antes de tiempo. Hay ejemplares en librerías de viejo, Editorial del Arcabuz, de mi amigo Antonio Rojas Gómez.

Gerardo Alvarez el chief of staff de prensa del alcalde Juan Morano envía el informe meteorológico dos veces al día. Algo muy importante en esta ciudad. Gracias a estas señales, por ejemplo, entré la ropa pues anunciaron vientos de hasta 120 por hora y no se voló. La perra del lado, una Beagle preciosa, media cachorra aún, suele meter el hocico entre los palos divisorios de la casa y mordisquea las sábanas y calzoncillos a discreción.

Escribí el prólogo para el libro Personajes for export de Jorge Abásolo Aravena, editado por la Universidad Simón Bolívar. Cuando en el año 1997 apareció Sin Censura, los más sorprendidos fueron los propios entrevistados. Y es que dentro de todo el humor -sano o de doble sentido al cual recurre el periodista Jorge Abásolo Aravena- es imposible leer una frase que denoste, se burle o trate de desvirtuar la imagen o las expresiones del interlocutor.

En el Opus Dos, "Personajes for Export" Abásolo, utiliza nuevamente un lenguaje simple, aun cuando a veces surgen palabras rebuscadas que caen en el arcón del amplio diccionario del cual es propietario este intelectual angolino. Esto, gracias a su mal endémico, la lectura abundante, exagerada, casi un Quijote del siglo XXI en su sano juicio. Y ese stock de inmersión en los libros, se ha acrecentado entre su primer libro de entrevistas y este. El lector de ambos volúmenes, lo apreciará desde las primeras páginas.

Abásolo aun cuando a veces no manifiesta las mismas ideas de los entrevistados, los respeta y aflora en él un diplomático escondido. Y aunque estoy consciente que a menudo pudo desviar el agua hacia su propio molino, se atiene a la pauta del entrevistado. Tenía la posibilidad de hacer un guiso con Bernardo Subercaseaux, pero omite el escándalo que generó la vida personal del personaje y se concentra netamente en las vocaciones. Eso es fair play puro…

Algo similar sucede con Eugenio Tironi, tan criticado por su planteamiento que una Concertación sin prensa era mejor que una mantenida por el gobierno. Abasolo se limita al tema comunicacional.

A Erick Polhammer le saca el partido que puede, ya que el cuenta cuentos, poeta, gestáltico y homo faber, es múltiple y capaz de llevar a los derroteros fantasiosos inimaginables.

Su humildad ante Raúl Ruiz es sobrecogedora y ante Coco Legrand, en vez de competir en la vena fuerte de Abásolo que es el humor, mantiene su rol al lado correcto del pupitre.

Fanático de la psicología y psiquiatría, imagino que tuvo sendos problemas para decidirse con quien quedarse. Lo digo porque en la lista no aparecen los más recurrentes en la conversación diaria con el autor. ¿Los habrá dejado para más adelante? Pero hizo opciones dolorosas y correctas, incluso de gente que se le cruzó en el camino en instancias especiales de su existencia, como Javiera de la Plaza.

Su aprecio ilimitado por Antonio Horvarth es conocido sólo por su entorno. Abásolo ha recorrido Coyhaique entero en campaña por el senador ambientalista. Esto explica que en su lista de políticos lo acompaña curiosamente, un extranjero, Robert Kennedy. Ambos están en la misma cruzada, luchando contra alisios impulsados por las fuentes mismas del poder económico. Entre el chileno y norteamericano pueden existir diferencias ideológicas pero el objetivo, un mejor destino para la humanidad, es el afín.

Con mucho tino, balancea el capítulo con uno de los hombres moderados de la Concertación, Enrique Silva Cimma, ex contralor general de la República, canciller en tiempos de Patricio Aylwin, senador y catedrático de la Universidad de Chile. Con Silva Cimma, Abásolo pudo haber metido el dedo en la llaga al señalar -lo que no hizo-, que el ex ministro de Relaciones Exteriores no dominaba idioma alguno salvo el español, aspecto inconcebible en la nueva diplomacia.

Pese a haberse codeado con Lanata, Vargas Llosa, Mario Bendetti, Paz Soldán y docenas de escritores entre aquel Sin Censura y estos Personajes for Export, opta por nuestra eterna candidata al Premio Nacional de Literatura, Isabel Allende. La trata como gran señora que es.

Y como es hombre de caprichos, pese a las advertencias y consejos de quienes no aprecian del todo la obra de Elizabeth Subercaseaux, la incluye haciendo gala al parecer, de un dejo de admiración. De todos modos, si la obra de la prima de Bernardo Subercauseaux, es de calidad o un fenómeno de pituquería, para tal efecto el tiempo se pronunciará inevitablemente.

Abásolo Aravena es uno de los escasos ejemplares del periodismo nacional, que prepara sus entrevistas. Su banco de preguntas es tridimensional. Cualquier editor puede enviarlo donde no importa que oficio practique el entrevistado y Abásolo lo sorprenderá con preguntas bien elaboradas, pensadas y planteadas.

Un viejo dicho inglés reza así: ¿Podría Dios darnos el privilegio de saber vernos a nosotros como los otros nos ven? Si aplicáramos este don a la obra de Jorge, los entrevistados sólo pueden sentirse aliviados porque Abásolo Aravena se limita a los hechos y no a la farándula personal. Lo que le pueden agradecer es que los demás podrán ver mejor lo que los protagonistas del libro hacen en esta tierra y cómo lo hacen. Una suerte especial de ser los elegidos para tener la oportunidad de ser conocidos por hechos, palabras propias y no por a la suerte de la olla que es el comentario cotidiano.

Jorge ha sido hombre de radio y prensa escrita por varias décadas. Escribe en numerosos diarios del país y sus artículos también han pasado a decorar el oriente de varias revistas como Cosas y El Periodista. Ha dictado charlas en diferentes universidades, institutos de enseñanza superior y centros culturales. Como humorista, ha logrado impactos especiales que han sido llevados a la televisión, festival de Viña del Mar y escenarios de Chile y los Estados Unidos a través de Juan Carlos Palta Meléndez.

Para finalizar: ¿Dónde aflora el carisma del autor? En las acotaciones. Aquí su diccionario de sinónimos irrumpe dando cancha, tiro y lado. Conocedor del alma humana, salvo el de las guaguas -es capaz de obsequiar El Quijote a una criatura de ocho meses-, sabe perfectamente donde calzar la frase aguda, simpática o mediadora.

Por el calibre de la batería de protagonistas y la calidad de quien se le puso al frente, Personajes for Export, es un libro que no pasará inadvertido, ni en territorio literario ni en aquel infestado de minas antipersonales que es el periodístico.





Compartir en Facebook