Piramides de Egipto
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EL TOPLESS DE LA ARGANDOÑA

Cecilia Bolocco no fue la única en hacer topless. La Argandoña en la Polinesia a comienzos de los años ochenta hizo lo mismo.

Por Andre Jouffe
djouffe@yahoo.com

28 de Noviembre de 2008

Ese jueves tendido en la cama, miré el closet semiabierto. Desde el living llegaba la música de la tele de esa estupenda publicidad de Colún cuyas notas evocan viejos tiempos.

Es una melodía triste a morir.

Y fue esa la razón, pues no me explico otra, que recordé la canción con la cual termina "Nos habíamos amado tanto" de Ettore Scola (1974). Todos éramos más jóvenes.

Los protagonistas casi lolos: Stefania Sandrelli, Vittorio Gassman, Aldo Fabrizi, Nino Manfredi. Esos cabros de izquierda post guerra, amigos a matarse, que por esas cosas del destino se van separando, cada sigue por su camino. Uno le levanta la mina al amigo. Cosas que pasan. Pasan los años pero en una plaza muchos tiempo después, se reencuentran por casualidad, casi. Eso lo recuerdo más o menos. Y se unen a cantar una canción que habla de eso, de la juventud, de lo que nos gustaba, de Emilio Salgari y el tigre de la Malasia en Mompracem.

La música del film es de Armando Trovajoli pero no pongo manos en el fuego que lo sea del tema final, que al parecer es una canción que se escucha bastante en Italia desde épocas remotas.

Me vino una pena como jamás había sentido. Una pena diferente a la que sobreviene cuando fallece un ser querido, una pena de la vida, de tiempos pasados identificables claro con quienes éramos compañeros de escuela en la uni, como Juan Pablo Cárdenas, Norabelle Sennerman, el Cuervo Oscar Castro, Pato Tupper, Arturo Harding, Casiano y tantos otros.

Esa sensación me acompaño varios días porque la música de la película, es pegajosa. Y el motivo de la tristeza, aun no me la explico.

Algunos interpretan esas penas desgarradoras como el anuncio de la visita de la que les dije. Dios sabrá.

Aun cuando Helena en cierto modo en su ultima visita a Punta Arenas trato de ponerlo como que antes éramos alguien no sólo en la fama o trascendencia, sino que hacíamos cosas y resultaban, y tuvimos seguidores.

Yo no lo vi tan así. Quizás recordar 1974, cuando posábamos aún como naranjas y el paso inexorable del tiempo.

Por suerte Oscar Barrientos el escritor y profesor magallánico levanta el ánimo.

Cecilia Bolocco no fue la única en hacer topless. La Argandoña en la Polinesia a comienzos de los años ochenta hizo lo mismo. Pero nadie lo publicó, aun cuando el negativo esta fotografiado y encerrado en caja fuerte. Quizás ahora a la Raca le interese sacarlo a la luz. No estaba sola, había una interesante periodista en las mismas haciendo lo que en Chile nadie se atrevía hacer.

En cambio Pamela Jiles me cuenta un pescador de Horcón, corrió desnuda de noche desde la Caleta a Ventanas. Luna llena, unos pocos -yo lamentablemente no estaba en el lugar- la vieron.

La obscenidad más audaz proviene de Jorge Vega, quien hizo pipí hacia la calle desde las alturas del Empire States. Fue detenido pues su desagüe cayó sobre la entonces nutrida cabellera de George Bush hijo que "iba pasando por ahí".

Entonces salgo con esa dama que nunca deja pagar las cuentas, incluso cuando uno tiene recursos. Me lleva a La Luna, un restorán bastante recomendado aun cuando no tiene mantequilla -solo mayonesa con ajo y quienes repudian el ajo no tiene con que amenizar el pan-. Tampoco saben preparar un café cortado. Pretencioso pero con detalles en contra a famosa Luna exaltada por The Clinic y muchas otras publicaciones.

Mi amiga exclama "¡Ay que rico hay ostiones, centollas! Yo voy a pedir tallarines, ¿Y tu?" ¿Qué otra me queda? Pido salmón con papas cocidas aun cuando me habría muerto por unas centollitas.

El jueves, en el aeropuerto. Llego a las 10.30 a buscar a mi cuñada que despacho a la ciudad. Me quedo a esperar a Helena que llega en esas pulgas voladoras que son los avioncitos DAP. De Porvenir, Tierra del Fuego.

Viene muerta de hambre. Llevo dos horas y media esperándola. Llega la carta, otra vez de todo, pienso que ahora si que vamos a comer harto. Pero pide omelet, y sigo sus pasos.

Parte a las seis de la tarde en Lan donde le darán una cajita Piñera. Yo rajo a comer a la casa. La última vez que estuve en un aeropuerto cerca de ocho horas fue en Frankfurt o Schiphol, en Amsterdam. Ahí el tiempo pasa volando.

Es domingo y paseo relativamente temprano en el centro de Punta Arenas. Creo estar loco cuando diviso a Karen Doggenweiler. La sensación se esfuma cuando ingreso al café La Fabrica, que esta abierto siempre tempranito y topo a Oro Colodro.

Entonces voy entrando en razón, tuvo lugar la Jornada del Niño Impedido, una suerte de Teletón local, nada que ver con don Francisco pero que dicen que nace cuando Kreutzberger falta a su palabra de hacer un centro aquí en Punta Arenas. Entonces los magallánicos que son orgullosos y de armas tomar, organizan su propia jornada e invitan a personalidades de Santiago. Dicen que quedaron muy sentidos con el inventor de Sábados Gigantes. La campaña aquí fue abrumadora y toda la ciudad de puso la camiseta.

Feo que a Natalia Cuevas le hayan prohibido imitar a Michelle Bachelet en el show para la teletón local. El Pingüino publicó en primera página "Censurada". Y tiene razón. El año pasado imitaron al alcalde y este se habría enojado. Dicen.

Bachi va a Cuba y quiere abrazar al viejo líder antes que se muera. La comprendo y haría lo mismo si pudiera, pese a todo… Ahora que le pidan reunión con la disidencia, es correcto pero creo que Michelle los ignorará.

Le comento a Helena lo bien que juegan sus compatriotas y me señala que en Nueva Zelanda antes veían el fútbol como algo de gays. De manera que el fútbol femenino se perfiló solito como un deporte popular, desgraciadamente para la rojita.

Cristopher Toselli llora por unos cien partidos seguidos. Si al cabo de estos no mejora, habrá pasado como una promesa juvenil y punto. Y la Cato requiere otro arquero para el 2009 ya que el joven Fabián no es para tenerlo de titular ya, a menos que se luzca con Bielsa. Y Toselli a la Primera B donde llegan cien tunazos por partido. Para que se haga hombre.

Escribí esto que sigue, el lunes: "Detestable lo de Emilio Cofre el desaparecido aparecido. ¿Se imaginan ustedes si estro hubiese ocurrió hace17 años? No hay informe Rettig ni Valech ni nada.

¡Cómo se habrá frotado las manos Hermógenes Pérez de Arce!

No quiero ni imaginar que reaparezcan dos o tres sujetos más como Cofré"


Y miren lo que paso después: dicen que no son sólo dos o tres, sino que miles los que por lo menos cobraron como exonerados sin serlo. Afrecho para los fascistas.

Pienso escribir El Diario de un Mantenido. Es atroz cuando se invierten los roles y más encima te lo hacen sentir de una forma u otra.

Luis Emilio Recabarren no pudo asumir como diputado en 1906 porque no quiso jurar en nombre de Dios.

Viene Jorge Navarrete. El papá de Estado Nacional. Presidente del CNTV. Más que por el, voy al Cabo de Hornos a comprobar la calidad de la repostería para los cócteles.

Pero me encuentro con una muy cariñosa Intendenta, Eugenia Mancilla que se me aparece por la espalda y me saluda de una manera increíblemente cálida. Después de la intervención del ex agregado de prensa en Londres en tiempos de Pinochet y quien en 1971 nos echó patitas a la calle cuando como gerente debió cerrar el vespertino DC, La Tarde, me llamó a un lado la misma Intendenta para conversa y cuando la quise dejar libre para que siguiera con Carlos Bianchi, me toma del brazo y dice "intégrate".

Bianchi también fue muy amable y se acercó a saludarme sin reprocharme las pesadeces y con Mimica, nos fuimos de abrazo como en los viejos tiempos.

Valió la pena. Fue mas que canapés de centolla y roastbeef. Al día siguiente veo a Navarrete en el aeropuerto. Le acompaña hermosa dama. No me saluda, no le saludo.

La portada del diario local El Pingüino anuncia que hay un degenerado que muestra sus genitales frente a los liceos de niñas. La foto que ilustra la noticia es un tipo de sombrero de vuelo y abrigo negro y da a entender que se trataría del sujeto aquel. Pero es un montaje. Le pido a mis alumnos que averigüen si es ético. No es que me importe como periodista pues si hay cosas peores.

Un antiguo productor de la Teletón después de salir de un tratamiento de rehabilitación de drogas, contaba su sensación cuando fue a la Teletón limpiecito. Entonces se dio cuenta de cómo andaban muchos de los demás.

Viva Mariana Hales.
Miguel Sepúlveda al poder.
Cristián Sandoval a Bloomberg.

Hace años llegaba a medio filo a las conferencias y me sentía sublime. La otra noche al ver a una bellísima amiga en la misma, me dio como vergüenza ajena. Si la periodista hubiese tenido 30 años, la aconsejo, pero ya esta cuarentoncita. Y si aquí le aguantan, mejor para ella. Pero evoqué una cuando llegué pasadito a una pequeña reunión con la Thatcher. Hasta a mi fotografío sintió plancha.

Daño cerebral viene de Porvenir y la espero tres horas en el aeropuerto Presidente Ibáñez para ir a la Zona Franca ya que su vuelo en la línea aérea de la cajita es a las seis.

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