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¿CON QUE CHICHITA TE CURASTE DONAYRE?
Grande Lagos. Una gran decisión. Capitán planeta a tus planetas. Frei a la vista.
28 de Noviembre de 2008
Aquí se reunieron la reina Cristina y la reina Michelle. Cada una con su estilo.
Iban a invitar al general Donayre pero a éste lo le gusta el licor de calafate.
Michelle se sirvió, en la cena de gala, una centolla con salsa americana y media paleta de cordero con salsa menta. Kirchner, un mousse legere de centolla y una lonja de salmón a las fines herbes. Michelle de postre tarte au pomme con crema chantilly y la reina Cristina, una infusión de menta. Bachelet acompañó todo con pipeño de Constitución; la Kirchner con cicuta frappé.
Me cuenta Alejandro Kusanovic, gerente general de la empresa Broom, originaria de Valparaíso, que el transbordador Melinka fue bautizado por Martita Larraechea. Ahora tiene que venir por el Crux Australis que reemplaza a la nace en sus cruces a Porvenir el 14 de diciembre.
Expero en Hernando de Magallanes me dice que la nao Victoria, sí estuvo seis meses anclada en la zoina y que es falso que el navegante portugués no haya desembarcado en algún lugar del estrecho como pongo en mi último libro cuya redacción-si es que así se puede llamar-reinicié hace tres semanas.
Juan Pablo Cárdenas premio nacional de Periodismo viene a la región invitado por Vladimiro Mimiça. Espero llevarlo a lo que queda del Arcis aquí para que dicte una charla a mis alumnos.
Pamela Díaz y sus boas con nombre de las rivales. Las cagó, perdonen la expresión, la ex de Neira.
Daniella Campos una de las serpientes, demostró que para ser vedette de primera (Nélida Lobato), de segunda (las Ubilla de los años sesenta) o de tercera (tipo Tatiana Merino) hay que estudiar mucho. Pese a la malla transparente que dejó en evidencia sus gorduritas mezcla de grasita con silicona, no excitó a los pajeros madrugadores. Así supe.
Igual bonito el gesto de hacer el intento para conseguir más billetes.
Mientras las aspas giraban con su contenido habitual, el viernes 28 fallecía en Reñaca Manuel González Araya, director de El Diario Austral de Punta Arenas. Lo vi por última vez en agosto en la Clínica Magallanes esperando poder partir a Santiago en pos de otras quimios.
Estaba optimista y con buen humor, tanto como para enojarse porque la repartidora de diarios de la clínica ofrecía El Pingüino, que llevaba pocas semanas de circulación. Incluso se lo dejó a él, a Manolito.
Regresó a esta ciudad por corto tiempo, pero debió volver a Santiago, luego a Reñaca y su destino fue sellado en octubre. Ante el sensible y prematuro fallecimiento de don Manuel González Araya expreso mis condolencias a su familia, a sus colegas y amigos. Para la prensa magallánica su deceso constituye una circunstancia muy dolorosa.
Como representante aquí, del grupo de los miércoles, núcleo de periodistas activos y jubilados, que integran entre otros Enrique Gandasegui, Ciro Quintana, Raúl Cuevas, Hernán Avales, Juan Pablo Barros, Luis Retamal, Walter Krohne, Leonardo Cáceres, Pablo Vildósola, Alberto Gamboa y Emilio Bakit, todos viejos amigos de "Manolo" y muchos de ellos porteños, además, nos sumamos a este duelo que afecta a la gran familia de las comunicaciones.
Tenía 57 años, casi cinco menos que yo.
A la misa asistí con una tenida para funerales masónicos, judíos, de visión celular o católicos. Pero aquí, desde la diputada Goic con pantalón ajustado rojo y zapatos taco aguja y gerentes en jeans parka, estaban en otra. Y eso que en los pueblos las cosas son más formales. Las cenizas de Manolo serán esparcidas en el estrecho.
Ese mismo día un colectivero me comentaba haber llevado a "mi hija" a la casa.
Se trataba de Yasna y aclaré que era mi pareja; pero como no tengo el ping pong de antes, tuve la ocurrencia a destiempo, muy tarde para decirle: "Parece mi hija después de una operación salvaje que le hicieron; se ve como de 35"
Luego el sábado, fui a ver a Sebastián con mi hija Isidora al fútbol. Como comenzó a llover me fui a la avenida Bulnes cruzando el precioso cementerio. Siempre paso a ver las edades de fallecimiento de los difuntos. Muchos de setenta, por lo que espero me queden por lo menos diez, aun cuando el doctor Heinz Richter que en paz descanse dijo que con suerte llegaría a los 40; cuando tenia 26.
La cuestión es que con Isidora de la mano, entre héroes y tumbas, una señora observa que se le han bajado los pantalones. Y me dice: "Espero abuelito, mire que a su nieta se le están cayendo los pantalones, voy a darle dos vueltas al cinturón, así no se va a tener que agachar a cada rato".
En menos de 24 horas, confundieron a mi pareja con mi hija y a mi hija con mi nieta. Estamos flor.
Fallece el padre de Vladimiro Mimiça, un hombre que hizo mucho por la ciudad.
El Gato Gamboa fue operado y nadie me dijo. Tuvo un problema derivado. Desde aquí le deseo una pronta recuperación. Por algo los gatos tienen siete vidas.
Viva Mariana Hales.
Hay una señora Rain, aquí en Magallanes pero no es inglesa como podría indicarlo su nombre que significa lluvia. Sino más chilena que los porotos. Esta a punto de dejar el PS para embarcarse en el MAS.
Gloria a Dios.
Mariela se va la próxima semana y dejaré por fin de comer choclos con mayo en todas las comidas. Echar a cocer choclos congelados es uno de los vicios que le conozco, los otros son impublicables. Además difíciles de digerir a cierta edad, los choclos por lo que uno tiende a tener malos sueños.
Ella y su hermana le echan mayonesa hasta al emparedado con mermelada, pero si a su pinche argentino le gusta, cosa suya.
Obama huele mal en las mañanas y deja la ropa tirada en el piso. Esto último también es un hábito de las hermanas Lara.
Lo dijo su esposa, la de Barak, Michelle. Habrá que enseñarle hábitos al primero y discreción a la segunda.
El Matador si no se cuida y le pone mucho whiskacho, pesará 110 kilos antes de fin de año.
COLUMNA DE ANTONIO GIL
Antonio Gil escribió una columna que me envía Eugenio Llona. Dice en una de sus partes:
Durante la Guerra de Secesión, y mientras el general Ulises Grant ganaba batalla tras batalla en el oeste, el Presidente Abraham Lincoln recibió un sinnúmero de quejas en las que se acusaba a Grant de ser un borracho perdido.
Una delegación, que viajó expresamente hasta la Casa Blanca para denunciar al ilustre militar de pasarse todo el santísimo día poniéndole y de vivir casi sin tenerse en pie, recibió del Presidente la siguiente respuesta: "Quisiera saber qué whisky toma Grant para enviarles un barril a cada uno de mis generales".
No ha pasado siempre lo mismo, por desgracia, con otros muchachones de cinco estrellas. Al otro lado de los Andes, sin ir más lejos, el tristemente célebre Leopoldo Fortunato Galtieri, que se ponía morado tomando Old Smuggler, un símil whisky de producción argentina y con toda seguridad el matarratas más infame destilado jamás por el hombre, ideó la brillante estrategia de invadir las Malvinas curado como zanja.
La historia ya se sabe. En lo personal siempre he culpado a Old Smuggler y su toxicidad de DDT de esa terrible tragedia. Se sabe que la señora Thatcher, al mismo tiempo, pero al otro lado del Atlántico, también pasaba las noches más doblada que un cheque protestado. La gran diferencia era que la Dama de Hierro se daba sólo con Glenfiddich, que aparte de ser un manjar de los dioses, es el único whisky de malta de las Tierras Altas que se destila, madura y embotella en su propia destilería.
Calidad superlativa y a toda prueba. La Guerra de las Malvinas fue, a fin de cuentas como vemos, una pelea de curados, donde el que tomaba del bueno, naturalmente, se llevó la mejor parte.
En Chile tuvimos también algunos marinos y militares buenazos para el guarisnaque. Curaditos odiosos.
Borrachines y viejos chichas de los que mejor nos olvidamos para siempre, cada martes. Hoy la pregunta que nos queda por responder es ¿qué cresta toma el comandante del Ejército peruano general Donayre? ¿Masato, guarapo?
¿O nos habrán copiado la ultra secreta receta de la chupilca del diablo?
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