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STEPHANE HESSEL, EL FILOSOFO ANARCO QUE INSPIRO A FELIPE CUBILLOS, MOMIO.
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Por Andre Jouffe |
Octubre de 2011
Der blaue reiter versus Die Bruecke, el expresionismo puro es una de las exposiciones imperdibles del Paris de este mes. Una de Carl Munch en el Pompidou, para que les cuento. Esta una versión extraordinaria de Lulu de Alban Berg en la Ópera de la Bastilla. Señalan que el montaje es casi tan extravagante como el de comienzos de año en el Liceo de Barcelona.
El Cabaret del teatro Marigny evoca el esplendor de Liza Minelli y asimismo recomiendo el musical inspirado en Abba, Mamma Mia.
Para los como uno, El Museo de Arte Erótico en Clichy y la película Melancholia de Lars von Triers.
Iba a ver otro film en mi última mañana de viernes en la vieja Lutecia, antes de salir al encuentro de Camila Vallejo y Cia. Trataba sobre la vida en las maison close, los prostíbulos elegantes de comienzos del siglo XX. Las mademoiselle eran cultas, entonces el tema era el caso Dreyfus y en consecuencia antes y después del amor pagado, la conversación obligada y bien, por estas señoritas.
Estaba por ingresar al cine, para compartir estas escenas desde las butacas, cerca de la Bastilla cuando veo que falta media hora. Camino un poco y veo otra sala con esta película.
Es lo mejor y peor que me pudo haber pasado. Porque esta de von Thiers por la cual Kristen Dunst obtiene el palmar a la mejor actuación femenina en Cannes, es extraordinaria, diferente, maravillosa; a la vez retuerce el estomago, el vientre todo, es terrible y uno se explica como enloqueció durante el rodaje el propio Lars que en Cannes señala simpatizar con Hitler, a veces, aun cuando es judío, lo expulsan de la Costa Azul pero yo lo comprendo con tanta bipolaridad y sicotrópico encima.
Una película bella sobre el fin del mundo dice la critica; es muchísimo mas que eso.
Las actuaciones una más soberbia que otra, Charlotte Gaisnsbourgh, Kiefer Sutherland, John Hurt, Alexander Skaarsgard y su fetiche Udo Kier. Manuel Alberto Claro, es el director de fotografía, es chileno, criado en Dinamarca.
Para ver en sala porque la música es potente, la pantalla grande necesaria.
Un paréntesis, a los hinchas de Murakami, ya esta a punto de aparecer el libro 3 de 1Q84.
En un día de regreso a Chile luego de seis años de ausencia de Europa, fue un golpe bajo, tan ruin como la impuntualidad de Camila Vallejo y Cia, no por culpa de ellos, pero de la pésima organización de su visita en lo que se refiere a su primer día en Francia. La cita era a las 16.50, con RFI y luego el resto, pero a las seis no llegaban y tuvimos que partir al aeropuerto.
Sabían los organizadores que las 17 horas, más aun un viernes, es de taco y la Sorbona 7, en las antiguas harineras de Paris, al lado de la Biblioteca François Mitterrand, un lugar poco adecuado para el encuentro. ¿Por que no Tolbiac, mas accesible?
Pocos periodistas al punto de prensa porque tantas postergaciones del viaje enfriaron el tema. Ignoro cual fue la cobertura después, a nivel galo.
La llevaron donde Stephane Hessel, el activo autor de 93 años que publico Indígnese, que inspiró a su manera y tendencia reaccionaria por Felipe Cubillos, estoy indignado. La obra del judío Frances que apuesta por el estado palestino y la caída del libre mercado, cuesta mil trescientos pesos, casi gratis.
Douce Francois, la entonces jetsetera franco chilena, insertada en el beau monde, amiga de Farah Diba y Cristina Onassiss, estuvo a cargo de las grandes veladas del festival de Cannes. En los años 80, al observar la presencia de Jorge Triviño y su enorme Betacam comentaba lo interesante, según ella, de este chilenazo puertomontino radicado en Paris y propietario de la productora audiovisual "Valparaíso".
Triviño se imponía con su estatura, cabellera larga larga y su gran humanidad tan chilena en el sofisticado medio del festival de ese año, cuando pese a las pataletas en revista Cosas incluí a TVN en esta gira para un especial sobre Cannes, que fue coanimado en los estudios por Silvio Caiozzi y Paulina Nin de Cardonne, esta última a pito de no se qué.
Entrevistamos a Isabella Rossellini, William Dafoe entre otras tantas estrellas y Trivino ex integrante del Bafona entrego imagenes extraordinarias. por algo ya en esa época era el cameraman de programas de las estaciones públicas de Francia como "Il faut pas rever", "Thalassa" y otros de documentales de aventuras.
Triviño dejó el país a los 18 años, rumbo a Bulgaria después del 11 de septiembe junto a su pareja de entonces Concepción Balmes, hija de los pintores José y Maria Gracia Barros. Tuvieron una hija, Elisa ahora radicada en Bélgica. Luego cada uno siguió su vida; Jorge tuvo otros tres hijos con igual número de parejas.
Recuerda que hace tres décadas, un dia pateando tarros en París, decidió tomar en serio las oportunidades que le brindaba la nueva existencia y el ex integrante de las brigadas Ramona Parra, se convirtió primero en gran fotógrafo solicitado por la prensa gala y luego camarógrafo de programas estrellas de television francesa.
Si Raúl Ruiz lograba su faena en lo abstracto, el ojo del realismo mágico del Triviño, fascinaron a sus jefes galos.
Pasaron los años y este hombrón generoso de rostro moreno; decidió abrir el bar restaurant Cap Horn en homenaje a esta región donde su abuela transcurrió sus últimos días y que visita asiduamente para realizar estos programas que ignoro la razón, no vemos nunca y eso que son tan difundidos en Europa.
Muy cerca de la torre monumento a la Bastilla, en el 8 de la rue Birague, que da hacia el Fauburgo Saint Antoine, uno lee en las pizarras: "piscola", "especialidades chilenas" al tiempo que se escucha musica latinoamericana y el público de nuestro continente se confunde con estupendas francesas.
Triviño habla de sus experiencias de cuando filma en los lugares mas increibles como Cayena, donde estuvo preso Papillón, las islas Seychelles, de la Reunión, Isla de Pascua en cuyas rocas su padre, enrolado en la marina chilena, instaló la primera emisora. Y lo hace sin jactarse como las dudosas historias de Luis Sepulveda, sino que las protagoniza y las reserva para conversaciones amistosas en su restaurant de cuyas paredes cuelgan fotos que le tomó a don Francisco Coloane en el sur y que estan incluídas en libros sobre su obra.
Demás esta decir que Jorge siendo tan nuestro, enloquece a las francesas que le perdonan lo que jamas harían con un par galo.
Mañoso como Violeta Parra, talentoso como el solo, observa con la memoria el pasado mientras bebe una sangria o un pisco sour. De vez en cuando se deja caer un gran chef que gratuitamente y por gusto, le prepara platos dignos de los más sofisticados restoranes como "La Tour d' Argent", el más caro de la antigua Lutecia decorado también con fotos de ilustres visitantes que han llevado placer al paladar alli, como Obama, Clinton y por Chile, Eduardo Frei hijo.
Su secreto; es que amando nuestra pachamama por encima de todas la cosas, alterna con freno con la comunidad residente, tan proclive a pequeñas intriguillas y envidias, traducido en Magallanes como chaqueteo. Como ejemplo, para que les cuento la que se ha armado con Jorge Edwards como Embajador de Piñera; el mismo que fuera number 2 de Pablo Neruda hace 4 décadas y titular de Unesco con Frei.
Sigo: dicen que don Jorge de tantos laureles hace poco y nada en la Embajada, lo cual es maravilloso, se dedica a las conferencias y Felipe Tupper, talentoso poeta, agregado cultural, al parecer cuenta con pocos recursos para desarrolar una buena tarea. Fue casualidad, me consta, que el mismo dia de presencia de Camila y Giorgio, en la Embajada organizaron un encuentro de chilenos que siguen doctorados o postgrados en Francia para que contaran sus experiencias.
Vuelvo donde Jorgito o George. Feliz, rodeado de las tres hijas e hijo que de vez en cuando se dejan caer por el Cap Horn, disfruta de su tierra a 11 mil kilometros de distancia gracias a los recuerdos, el paladar y los brindis.
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