Piramides de Egipto
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ANDRE JOUFFE LOUIS
PERIODISTA
djouffe@yahoo.com
LE MOULIN ROUGE
Julio de 2013


MARTA MONTT Y EL FIN DEL JET SET

- Dirigencia de la U, rotos al cubo y los que orinan en los pasillos de los hoteles ídem.
- Villegas presidente pero solo en libro, por suerte.
- Nefasta dupla Girardi Blanco en comando de la gordi.



Que nefasto que Girardi esté de cara visible del comando Bachelet y que Javiera Blanco se haya incorporado al mismo, siendo cómplice de como trató de sacarse el pillo por una simple multa en la ruta 68. Muchos le conocen yayas a Girardi y es un flaco favor para Bachelet tenerlo a su lado.

Me entero que Marta Montt sufrió una crisis vascular hace ocho años y nadie salvo la familia y los amigos íntimos la pueden ver.

Marta marcó una época de gloria en lo que era la socialité de verdad. Bailarina, del marques de Cuevas, modelo, amiga de Douce Francois y Nureyev. Viajaba a la India como penquista a Talcahuano. Una noche en que la cosa estaba media latosa, sugirió: A qué hora podemos meter las narices en una copa de champán.

Me entrevistan de Cambio 21 y les respondo: La farándula tocó fondo porque las grandes figuras llámense Argandoña madre e hija, Roth, Alvarado, no importa como se llame, ya lo han mostrado todo, si hasta la Ale Valle tuvo su round en pelotas. Entonces hay que cubrir policía y otros temas para mantener algo de sintonía. Pero el fin de la farándula llegó porque no hicieron lo que nosotros en Cosas: Darle glamour, hablar más de la belleza de las modelos que la caca que dejan en los colaless; visitar palacios y sus obras der arte y no los polvos del rey de España que dicen que anda con un genio de la gran puta por culpa de los dolores artríticos, la gota y el pene mal herido por culpa de la condesa alemana.

Hace siete lustros, la actividad del ballet chileno estaba anquilosada, estructurada en los viejos moldes de la discriminación que veía como poco decente la profesión de bailarina para una mujer; en los años veinte se consideraba indecente el tutú y que el hombre elevara a su pareja tomándola por la pelvis.

La segunda guerra mundial sorprende a la compañía alemana de Kurt Joos en plena gira por el continente y sus integrantes deciden permanecer en Chile. ¡Bravo!

Ernst Uthoff y su esposa Lola Botka, forman una academia a la vez que dirigen el ballet Nacional. Mi madre que medía 1.56 y pesaba 55 kilos y Yolanda Montecinos, en las mismas condiciones, con la salvedad que se convirtió en destacada crítica de ballet motivada por el dramaturgo magallánico Fernando Josseau, formaron parte en la academia hasta que razones de peso las convencieron para dedicarse a otra cosa.

Uthoff y Lola, revolucionaron la coreografía nacional y dos de las obras que trajeron en los años 40, se perpetúan en cada temporada hasta el día de hoy: "La mesa verde" y el oratorio "Carmina Burana" del nazi Carl Orff, quien jamás imaginó su pieza, una colección de cantos goliardos de los siglos XII y XIII reunidos en el manuscrito encontrado en Benediktbeuern, Alemania, convertida en ballet.

La primera es una sátira a Sociedad de Naciones (anterior a la ONU) donde unos viejos se sientan a discutir sobre el destino del mundo mientras la muerte se pasea a su gusto. Los dos ballets son, por sus características, estáticos en extremo.

Michael Uthoff, hijo de la pareja fue un eximio bailarín, partió a los Estados Unidos, fue portada de la revista Time, lo cual no es menor si consideramos que fue contemporáneo a Rudi Nureyev (dosis de farándula: pareja platónica conviviente de Douce Francois Delano, franco chilena). Atractivo y talentoso, Michael solo vino a dirigir, ya retirado, consciente de las limitaciones de nuestro medio.

También fue importado por la Universidad de Chile en los años cincuenta, el ruso Vadim Sulima, quien tuvo entre sus primeros bailarines al chileno-croata Ricardo Gelcic y le dió una segunda oportunidad sin éxito, a la Montecinos.

En los sesenta toma el ballet chileno quien luego cosecharía una crítica extraordinaria a nivel mundial con el ballet de Bonn, en Alemania, Octavio Cintolesi. El propio Octavio, coreógrafo y gran bebedor, cosa inusual en esa profesión, me confesaría que discriminaba de los homosexuales, lo que naturalmente le redujo durante toda su carrera la opción de tener buenos bailarines. Varios bailarines debieron disimular su condición para acceder al elenco de este personaje tan particular.

Luego, pese a la presencia de Rivano, Nieto e Ivan Nagy, nuestro ballet cayó en un pozo oscuro. En los noventa, muchos bailarines emigraron a Europa, especialmente a Francia y decidieron quedarse por esos pagos.

Por eso alegra, que se programen festivales internacionales de danza en Chile, como el del Consejo de la Cultura, con el fin de estimular a maestros, programadores y alumnos a aprender nuevas técnicas y estilos; pues el floor dancing está desapareciendo, las secuelas de Susane Linke y Pina Bausch (segundo pase a la farándula: vino a Chile, se enamoró del alemán Ronald Kay, entonces pareja de Catalina, hija de Nicanor Parra y se lo llevó. Kay enviudó hace pocos años y en su tiempo era comida para los ojos de las jóvenes en los años ochenta), han sido reemplazadas por otras coreografías.

Viajo en el Lan de las 6.20 am para asistir a una muestra de danza invitado por el Consejo de la Cultura. La mitad de los asientos ocupados por pelados que asistieron al juramento de la bandera en Magallanes, todos duchaditos pese a la hora. Del resto del avión flota un olor a culo y a caña mala que Dios nos libre.

Llegamos en pleno día de paro. Me aconsejan viajar en Metro. De manera que pido transfer hasta Pajaritos y con el metro medio vacío, llego al GAM tres horas antes de la cita. Aprovecho en asistir a una conferencia sobre acceso a proyectos de Iberescena.

Como termino antes de la hora de la cita, camino por la Alameda con mi maletita rodante y me confundo en la manifestación de protesta que baja tranquilamente hacia la Plaza de la Constitución. A cierta altura me desembarco para caer en un ciber y adelantar esta columna.

El tema de la vejez me sigue angustiando. Pero leo a Eugenio Tironi y su libro sobre el NO y me detengo en lo que motivará mi columna la próxima semana y en algo más: Tironi cruza por el check point Charlie para pasar de la RFA a la RDA. Él se extraña que sea tan expedito el paso de un lado a otro con todos los cucos que le habían pintado. Pero reflexiona cuando recuerda que lo hizo junto a trabajadores árabes que residían en la RDA y trabajaban al otro lado. Lo confundieron como a uno más de ellos. Ignoraba el rol protagónico que tuvo en la reunión de los diferentes grupos de exiliados.

Roberto Bravo cumplió 70 años y 50 en escena y ahora me entero que tiene un hijo bailarín y cantante, Roberto Bravo Jr. Además incorporó a una violinista excepcional Monserrat Prieto Cabezas en su trío Piazzola que ahora es cuarteto.

Lo consensuado de la relación de la niña embarazada de 11 años con su padrastro desde que tenía nueve me recuerda a cierta gente bruta que defiende a los machos diciendo que a esa edad una niña debe defenderse solita. Tamañas estupideces son más comunes de lo que uno imagina.

Asisto al Festival Internacional de Danza en el precioso GAM de cuyas instalaciones me sentiría dichoso de contar con el 10%. Es una especie de maratón a la que me ha invitado en CNC para ver ballets y llevar a Magallanes.
Uno basado en El principito, El aviador y el niño, del colectivo Materia Prima. Interesante, lúdico.

Por la noche, Actos de amor perdido de la compañía Perro rabioso es una instalación móvil, enervante, estática con mensajes dejavu, por ser muy local va una hoja que explica de que se trata la situación en Uruguay. Yo conozco la sirena del diario El Día, pero el resto de los chilenos no necesariamente. Si la llevo a mi teatro, me crucifican.

Asisto a Afrochileno una puesta en escena para niños de Trio Teatro Banda, muy entretenida ideal para chicos.

Me paseo por Bellavista, por los pasajes del patio y veo lolas preciosas tomando traguitos y uno chantado y casi impotente, es como mucho.

Por la noche asisto a otra muestra de estas nuevas tendencias de lo estático "Maneries" de Luis Garay con Florencia Vecino, constituye una pieza de ochenta minutos enervantes imposibles para educar a un público que de por si costaría llevar al teatro. Comienza con la sala oscura casi cinco minutos, luego la bailarina casi estática otros siete y otros cinco en penumbra para que luego comience a exigirse al máximo las posibilidades de movimiento corporal como lenguaje de acción. Interesante pero invivible para llevar a regiones. Imaginaba a la programadora der Alto Auspicio que con suerte podría llevar público a Madame Butterfly o El lago de los cisnes, llevando esta obra performance a su pueblo.

El pastor Jorquera me explica que Visión Celular como tal llegó a su fin, que funciona de otra manera. Lo principal es que Dios sigue estando allí.

La conducta de los dirigentes de la U es de una bajeza sin nombre, son rotos al cubo. Yuraseck se cree en Enersis pues sigue sacando chispas. Eso de meter diletantes al futbol, es terrible. Recuerdo que los dirigentes de antes, aunque coimearan como lo hacía un fabricante de camisas a un periodista de La Segunda, eran unos caballeros.

Horrible lo de Yuraseck de ofrecer contrato a jugadores de equipos rivales cuando falta poco para que se enfrenten con la U y lo de Aranguiz es solo para decir de tal palo tal astilla y anda mear a los baños cabro culeao.

Fernando Villegas Presidente, lo único que faltaba. No se preocupe. Es sólo el último título de otro libro endogámico del sociólogo. Disquisiciones, observaciones, seudo anécdotas. El hombre que solo juega ajedrez contra máquinas sigue produciendo, y vende.

Reencuentro a Manuel Sánchez Astete, octogenario, con bastón pero vivito y coleando. Qué historias hay en él.

Justo cuando tenía un panorama de comidas ricas en Santiago los divertículos anuncian que están vivitos y coleando, como Manuel. Una lata, régimen en viaje.



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