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Fuente: La Tercera

La doctora Beatriz Comparini explica que no solo se puede tener sexo, sino que es necesario mantener una vida sexual y afectiva normal

ENSEÑAN A PACIENTES CON CÁNCER A ABORDAR PROBLEMAS EN SU SEXUALIDAD

 

Falta de deseo, dolor en las regiones afectadas por la enfermedad, dificultades de erección en los hombres y falta de lubricación en las mujeres son algunos de los problemas que pueden abordar y superar estos pacientes.

Carmen (49 años) consideraba, antes de su enfermedad, que la sexualidad era parte importante en su relación de pareja. Aunque ahora la sigue considerando vital, agradece que su marido no la presione y sea respetuoso con lo que ella siente: el dolor y la pérdida de deseo que vinieron asociados con el cáncer.

Le diagnosticaron cáncer de ovarios hace dos años, se sometió a una histerectomía completa (extirpación de útero y ovarios), pero ahora está en tratamiento por un rebrote. "Lo conversamos con mi marido cuando me disminuyeron las ganas de tener sexo. No es que ahora no suceda nunca, sino que menos, mucho menos", explica.

Sin embargo, ella rescata la fuerte conexión afectiva entre ambos: "Nos tomamos las manos, nos miramos a los ojos y nos damos besitos". El dolor y la sequedad vaginal son algunos de los problemas que en pacientes como Carmen bajan el entusiasmo en el plano sexual. "Pero hoy, después de la charla, supe que hay formas para mejorar la vida sexual, como, por ejemplo, usar cremas lubricantes. Cuando terminó el taller me fui altiro a la farmacia a comprar una".

La respuesta a sus inquietudes la recibió en la II Jornada Oncológica para el Paciente y la Familia, organizada por Clínica Santa María para quienes padecen la enfermedad. El tema de la sexualidad en estos pacientes fue abordado por la doctora Beatriz Comparini, oncóloga de la clínica, quien destacó los beneficios de la actividad sexual en estos pacientes. "Hay pacientes que por estar enfermos sienten que no merecen gozar del sexo. Y es bueno para su salud mental el que se permitan sentir placer nuevamente". La experiencia apunta a que mantenerse activo en este plano, mejora de manera importante la calidad de vida de la persona y su familia.

 

PROBLEMAS MÁS FRECUENTES

Las dificultades que pueden vivir los pacientes comienzan con el diagnóstico: "Se produce estrés, no saben cómo enfrentar el diagnóstico y en algunos casos hay depresión. Esto puede hacer que la pareja se distancie al no saber cómo abordar en el plano de su relación el diagnóstico de la enfermedad", dice la doctora.

Pero después del diagnóstico viene el tratamiento, y en esa etapa también surgen obstáculos. Esto ocurre, por ejemplo, si a la mujer se le ha extirpado una mama o al hombre le han tenido que extirpar parte del colon y tiene una colostomía (el contenido fecal debe eliminarse a través de una bolsa adosada a la pared abdominal). "Eso puede impedir una relación sexual completa, pero no significa que la pareja no pueda tocarse y besarse, acariciarse y sentir placer", dice la doctora Comparini.

La clave, explica, radica en conversar en pareja y con los médicos para abordar y solucionar esta situación. Así le sucedió a una pareja de 41 años que prefiere no dar sus nombres: "Lo conversamos desde el principio con la enfermera, y nos dijo que podíamos tener una vida sexual normal si es que existían ganas y no había dolor", cuenta él. Ella, que acaba de terminar el tratamiento contra un cáncer de mamas, agrega que "lo fuimos viendo en la marcha, y cuando había ganas hacíamos el amor y yo lo disfrutaba. Resolvimos el problema de la lubricación vaginal con cremas especiales, pero más que la práctica, lo importante es que yo siempre he sentido su cariño y su apoyo. Eso, al final, es lo más importante".

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