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HEPATITIS Colaboración de Elba Gutiérrez En estos días se han conocido varios casos de Hepatitis, que han causado impacto en la sociedad por la necesidad que tienen las personas de un transplante de hígado. ¿Pero que sabemos de esta enfermedad?. Aquí va una pequeña reseña de lo que es.
SIGNOS Y SÍNTOMAS
Si la hepatitis progresa, sus síntomas comienzan a señalar al hígado como origen de la enfermedad. Las sustancias químicas secretadas habitualmente por el hígado comienzan a concentrarse en la sangre. Esto provoca ictericia (coloración amarillenta de la piel y del blanco de los ojos) mal aliento y un sabor amargo en la boca. La orina se vuelve oscura o "del color del té" y las heces se vuelven blancas, claras o "del color de la arcilla". Puede haber también dolor abdominal, concentrado debajo las costillas del lado derecho (encima del hígado inflamado y dolorido) o del lado izquierdo (sobre el bazo dolorido).
DESCRIPCIÓN
En la mayoría de los casos, la hepatitis está causada por uno de los siguientes virus: el virus de la hepatitis A, el virus de la hepatitis B o el virus de la hepatitis C. En algunos casos, la mononucleosis puede resultar en hepatitis. En los niños, la forma más frecuente es la hepatitis A, también llamada "hepatitis infecciosa". Esta forma está causada por el virus de la hepatitis A (VHA) que se encuentra en las heces de individuos infectados. El virus puede entrar en el organismo a través de la boca al tocar o comer algo contaminado por heces infectadas por el VHA. Esto facilita su transmisión en ambientes donde hay hacinamiento y falta de higiene. El VHA también se transmite por el agua, la leche o los alimentos contaminados, especialmente los mariscos. Puesto que la hepatitis A puede ser una infección leve, especialmente en la infancia, es posible que algunas personas no se den cuenta de que han contraído la enfermedad. De hecho, aunque las pruebas clínicas muestran que alrededor de un 40% de los americanos que viven en medios urbanos han tenido hepatitis A, sólo alrededor de un 5% recuerda haber estado enfermo. La hepatitis B, también llamada "hepatitis sérica", está causada por el virus de la hepatitis B (VHB). El VHB se transmite a través de fluidos corporales infectados, como la sangre, la saliva, el semen, las secreciones vaginales, las lágrimas, la leche materna y la orina. Las infecciones pueden producirse por una transfusión de sangre contaminada, por compartir agujas o jeringas infectadas al inyectarse drogas o al tener relaciones sexuales con una persona infectada con el VHB. Las madres infectadas también pueden transmitir el virus a sus hijos recién nacidos. La hepatitis C puede transmitirse a través de las relaciones sexuales, y de madre a hijo durante el embarazo o al nacimiento, pero generalmente la transmisión ocurre después de una transfusión de sangre contaminada. Existen otros virus que pueden causar hepatitis, como el virus de la hepatitis E entre otros. Estas se conocen como las "hepatitis No-ABC". Ya que la mayoría de los virus no se han identificado completamente. Todas estas hepatitis víricas pueden diagnosticarse y controlarse mediante análisis de sangre fácilmente realizables.
INCUBACIÓN
DURACIÓN
En el caso de la hepatitis B, del 90% al 95% de los pacientes se recupera por completo en un plazo de 6 meses, sin complicaciones a largo plazo. En algunos casos, sin embargo, las personas afectadas con hepatitis B o C pueden llegar a desarrollar hepatitis crónica y cirrosis (degeneración crónica del hígado). Algunas personas con hepatitis B o C pueden también convertirse en portadores permanentes de esos virus y transmitirlos a otras personas.
CONTAGIO
La hepatitis B es muy contagiosa y el virus se encuentra prácticamente en todos los fluidos corporales, sin embargo las vías principales de contagio son las relaciones sexuales, las transfusiones de sangre contaminada y las jeringuillas compartidas por los toxicómanos. La administración de la vacuna contra la hepatitis B debería reducir en gran medida la incidencia de esta infección. Hable con su pediatra acerca de esta vacuna. Al igual que la hepatitis B, la hepatitis C es contagiosa y puede transmitirse a través de relaciones sexuales, derivados sanguíneos contaminados, o compartiendo jeringuillas para inyectarse drogas. La hepatitis C puede ser transmitida al feto durante el embarazo, aunque este riesgo es sólo de un 5%. Si está embarazada póngase en contacto con su médico si usted piensa que ha estado expuesta al virus de la hepatitis C. El contacto en el medio familiar con adultos que padezcan hepatitis B o C pueden suponer un riesgo de contagio, que puede ser reducido mediante el frecuente lavado de manos y la adopción de medidas higiénicas adecuadas. Para el virus de la hepatitis B, la vacunación está indicada para todos los contactos en el medio familiar. Hace ya algunos años que las mejoras en la tecnología sanitaria han eliminado casi por completo el riesgo de contagio de hepatitis por derivados sanguíneos contaminados y transfusiones de sangre. Pero el auge de los tatuajes y de la acupuntura, ha incrementado el riesgo de contagio de la hepatitis a través del instrumental esterilizado indebidamente.
PREVENCIÓN
Existe una vacuna contra la hepatitis A especialmente indicada para viajeros, individuos sexualmente activos y personas con trabajos de alto riesgo, como personal sanitario o que atiende a niños. Si usted planea viajar al extranjero consulte con su médico con tiempo, así usted y su familiar tendrán suficiente tiempo para completar las vacunaciones necesarias. La vacuna es útil en especial para quienes trabajan en centros de educación infantil o en escuelas, para familiares de personas contagiadas, o para parejas sexuales de personas con hepatitis A. También existe una vacuna contra la hepatitis B, que debería administrarse tanto a niños como a adultos como parte de un programa rutinario de inmunización. Pregúntele a su médico sobre las vacunas contra la hepatitis.
CUÁNDO LLAMAR AL MÉDICO
Si son voluntarios en un centro de primeros auxilios, un hospital o centro asistencial, cerciórese de que conozcan las debidas precauciones para evitar el contacto con la sangre o los fluidos corporales. Una ocupación de este tipo puede hacer aconsejable vacunarse contra el VHB. Llame al médico si cree que podría haber estado expuesto a un paciente con hepatitis. Si ya sabe que tiene hepatitis, llame al médico si observa cualquiera de los siguientes síntomas: confusión o extrema somnolencia, erupción cutánea o picor. Vigile el apetito y las funciones digestivas, y llame al médico si disminuye su apetito o aumentan las náuseas, los vómitos, si tiene diarrea o ictericia.
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