Piramides de Egipto
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LA PRÓSTATA, MAL MASCULINO

Alrededor del 60% de los hombres mayores de 50 años sufren engrosamiento de la próstata.

La Próstata es una pequeña glándula exclusiva del sexo masculino, ubicada en el cuello de la vejiga, encargada de generar un líquido que nutre a los espermios. Se desarrolla a través del conducto uretral (cavidad por donde circula la orina al exterior). Se sospecha que la decreciente producción de hormonas este asociada a este engrosamiento. Cuando la glándula crece, obstruye este conducto, aumentando la necesidad de orinar o provocando abstinencia.

Dicho crecimiento puede ser de carácter benigno o maligno (lo que indica el desarrollo del cáncer). En general se trata de una patología lenta y que permanece mucho tiempo en la etapa de intra capsular. Si se le descubre en este periodo, la cura estimada es de un 90%. Cuando la cápsula se rompe, el mal invade los tejidos vecinos, produciéndose el efecto metástasis y es necesario aplicar quimioterapia y hormoterapia.

Aproximadamente el 30% de los pacientes en esta etapa fallece antes de dos años detectado el mal.

Solo el 10% de ellos puede sobrepasar los siete años, debido a que se trata de tumores de poca actividad. Los tratamientos utilizados consisten básicamente en eliminar las hormonas masculinas fundamentales para el crecimiento de las células cancerosas prostáticas, por medio de la castración o de la aplicación de estrógenos (hormonas femeninas).

La gran solución pasa por la prevención. La mayor parte de los hombres mayores de 50 años de edad enfrenta problemas de próstata. En ocasiones, se trata de un crecimiento benigno de esta glándula pero, otras veces es un proceso canceroso que amenaza la vida del paciente. Afortunadamente, hay nuevos métodos de detección para un diagnostico a tiempo, e incluso existen terapias muy efectivas contra este mal que tanto temor causa en los varones.

La próstata es una glándula del tamaño de una nuez y esta situada debajo de la vejiga. Su función es muy específica: segrega una mezcla de fluidos enzimáticos que ayudan a mantener la esperma sana para el acto de fecundación del varón. Sin embargo, con los años muchos hombres comienzan a sufrir problemas de la próstata, a consecuencia del crecimiento anormal de esta glándula.

Según investigaciones esta glándula crece inducida por una hormona, sin embargo "no hay evidencias sólidas acerca de las causas del crecimiento y solo es posible asegurar hasta el momento, que el desarrollo anormal de la glándula ocurre a partir de una edad determinada y que no hay forma posible de evitarlo".

Son sintomáticos sobre todo, los trastornos en la evacuación de la vejiga, que conducen a las ganas de orinar frecuentemente, especialmente por la noche, con comienzo titubeante y un fino chorrito de orina. Al estancarse la orina se produce atonía en la pared vesical y amenazan daños al riñón e inflamaciones de los órganos urinarios, dificultad de micción (chorro débil y corto), goteo de orina después de realizar la micción, presencia de sangre en la orina, dolor en la parte alta de los músculos cerca de la ingle.

Como consejo, hay que evitar el estreñimiento, el consumo de alcohol, estar mucho tiempo sentado, y tener los pies fríos, la dieta debe contener pocos estimulantes, los hombres que consumen una dieta rica en grasa animal están expuestos un 80% más al cáncer de la próstata que aquellos que consumen poca o ninguna grasa, asimismo quienes consumen un promedio de 88,6 gr. de grasa diariamente tienen un 79% más de riesgo de que les sea diagnosticado cáncer de próstata en un estado ya avanzado que aquellos hombres que consumen un promedio de 53,2 grs. por día.

Mas 35.000 hombres perdieron la vida el año pasado en Estados Unidos debido a esta enfermedad, índice que solo es superado por el cáncer pulmonar. En Chile, es el tercer cáncer más mortal en los hombres: ocho de cada cien mil mueren todos los años. Esta extendida presencia del mal se explicaría, por el aumento de la expectativa de vida del hombre y por factores ambientales, como los hábitos alimenticios y contenidos químicos en el ambiente.

Por lo tanto… un examen de palpación rectal anual, a partir de los 50 años, y un examen de sangre para medir el PSA, (Proteína liberada por la próstata cuando se inicia la formación del tumor), pueden ser de gran utilidad para detectar a tiempo este mal.

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