La vida de una pareja no todo es sexo. Porque si bien en un comienzo la pasión se consume a diario, la vorágine diaria, el trabajo, los hijos, etcétera; hacen que el ritmo del sexo comience a decaer. Sin embargo, no todo tiene que ver con las situaciones cotidianas o conque el amor se fue.
La naturaleza también empieza a hacer lo suyo y comienzan las complicaciones derivadas de la menopausia -tanto masculina como femenina-, dificultando el sexo en sí.
Pero esto es sólo una parte de este ciclo del sexo, ya que en el embarazo también ocurre algo similar, porque en la mayoría de las mujeres la libido disminuye sólo por un tema hormonal.
EL PUNTO ÁLGIDO DEL DESEO
Hace algún tiempo, el Instituto Nacional de Estados Unidos para las Ciencias de Salud Ambiental demostró que en los días fértiles, la mujer tiene un 24% más de posibilidades de mantener relaciones sexuales.
Este estudio, que fue publicado por la revista científica Human Reproduction, asegura que la frecuencia sexual aumenta considerablemente durante los seis días más fértiles del período menstrual, es decir, logra su punto más alto cuando ocurre la ovulación.
Esto es independiente de los deseos propios de cada mujer de ser madre, es decir, que quiera o no quedar embarazada, tendrá más deseos sexuales en el día 14 de su período.
El profesor que dirigió este estudio, Aleen Wilcox dijo: "Para las parejas que desean tener un bebé estos mecanismos biológicos son un aliado. Pero para las parejas que no quieren reproducirse constituyen un alerta".
LAS ETAPAS DE LA RESPUESTA SEXUAL
Una vez ya conocido el momento en que una mujer alcanza su punto más álgido en cuando al deseo sexual, es importante conocer las fases en las que se divide.
Según los sexólogos Master & Jonson, esta curva representa el comportamiento más frecuente en las mujeres en las relaciones sexuales e implica una fase de excitación en la cual intervienen todos los mecanismos sexuales preliminares, o sea, las fantasías, la lubricación vaginal.
Luego, entra una segunda fase llamada Plateau, en la que se acentúa el latido cardíaco en el nivel extra genital. Aquí también aumenta la respiración, la sudoración, y turgencia en el tercio exterior de la vagina.
Cuando esto se hace importante, se pasa a una tercera etapa de la curva, que es la respuesta orgásmica y que es muy parecida a la de los hombres.
Ésta consiste en contracciones tónicas y rítmicas por fuera y al nivel de la musculatura perineal. Ahora bien, esto depende de la mujer, porque en algunas esto se centra en el clítoris y en otras, en la vagina.
En ambos niveles se produce lo que se llama orgasmo, es decir, la cuarta fase llamada también resolución. Aquí se produce la liberación de la tensión, volviendo la mujer a una fase de ausencia de estimulación.
Esta cuarta fase es la que nos diferencia de los hombres, ya que en ellos es mucho más rápida (y es más con la edad) y luego empiezan un período llamado refractario que varía en su duración (minutos u horas), durante el cual, no importa el tipo de estímulo, ya que éste no puede volver a iniciar una relación sexual.
En cambio, la mujer vive una resolución mucho más lenta y si recibe el estímulo adecuado, puede volver a la fase llamada Plateau, que incluye turgencia en los pezones, enrojecimiento difuso, contracción involuntaria del esfínter rectal, aumento de la frecuencia cardiaca, incremento de la tensión sistólica, para después volver a tener una respuesta orgásmica.
Esto demuestra, que las mujeres poseen más potenciales sexuales que los hombres, sólo deben desarrollarlas y liberarlas, para disfrutar el sexo en verdadera plenitud.
Extraído de terra.cl