Piramides de Egipto
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ESTIMULAR LA LIBIDO

El deseo sexual es la expresión más común a la que se refiere la libido.

 

La baja de la libido en las mujeres se torna muy común y obedece a distintas causas, por lo cual es relevante determinar qué hay detrás de ello.

El llamado trastorno del deseo sexual hipoactivo o inhibido puede responder a variadas causas que pueden potenciarse. Por lo general, la persona afectada por el trastorno de deseo sexual inhibido o hipoactivo siente un marcado desinterés por la actividad sexual. Situaciones con una alta carga erótica pueden no afectarle en lo más mínimo.

En el plano de la pareja esto puede tener consecuencias importantes. Aunque un buen número de individuos no acusarán esta situación, y seguirán manteniendo relaciones sexuales que satisfagan a su pareja, ellos sentirán una gran apatía. En otros casos, la ausencia de deseo y hasta las disfunciones que pueden aparecer en carácter reactivo -impotencia, dispareunia, anorgasmia- harán que la actividad sexual de la pareja disminuya y hasta desaparezca, lo cual lleva generalmente a serios problemas de relación.

El asunto también puede surgir cuando la persona no tiene pareja estable, por lo que puede durar años y aunque parezca no ser importante, en todos los casos, lleva a una situación de gran insatisfacción personal. Por consiguiente implica un gran problema.

 

CAUSAS POSIBLES

A continuación se explica cuáles son algunas de las causas de la falta de deseo.

 

  • Una educación, durante la infancia, particularmente desvalorizante en lo que concierne la sexualidad, con fuertes prohibiciones tales como prohibición de la desnudez, las caricias paternales, la masturbación y del placer en general.
  • Una desvalorización de su propia persona.
  • Una culpabilidad ligada a las caricias incestuosas o pedófilas durante la infancia y más generalmente, todas las violencias sexuales, sea cual sea la edad.
  • Un primer acto sexual particularmente doloroso o sicológicamente traumatizante.
  • Actos regularmente dolorosos o insatisfactorios, particularmente si la pareja sufre de una eyaculación precoz o si no sabe cómo acariciar.
  • Falta de interés por la pareja o cierto aburrimiento. Cabe destacar que este tipo de padecimiento obedece a otras causas, como depresiones, uso de drogas o fármacos.

 

CONÓZCASE

En el plano sexual es fundamental conocerse e informarse a fin de derribar mitos.

Respuestas a algunos temas sobre el deseo sexual que no siempre se tienen claro:

 

  • El placer sexual, aumenta con un mejor conocimiento de uno mismo, de nuestro cuerpo y el de nuestra pareja. Es posible que su deseo sexual haya sido más fuerte cuando estuvo más joven, ya que era algo nuevo. La masturbación no puede disminuir el deseo; en cuanto al placer, todo depende del placer que su pareja puede darle en comparación con la masturbación.
  • Cuando la mujer está excitada, se produce una lubricación vaginal excepto si tiene una infección vaginal, de tipo micosis que puede secar la vagina, o si tiene menopausia. Si la mujer no se lubrica durante el encuentro, incluso ante la presencia de caricias, es que no se está excitando.

Hay que saber que la lubricación vaginal es el equivalente de la erección en el hombre. En un hombre excitado aparece una erección y en la mujer la vagina se humedece. También hay que saber que la erección del hombre puede ser más rápida que la lubricación de la mujer. Por eso tendría que seguir acariciándola antes de penetrarla.

  • El deseo no es el mismo para todos, y no piense que es una ninfómana porque el compañero tenga menos ganas de hacer el amor. La ninfomanía se caracteriza por el hecho de un deseo de actos sexuales con cualquier persona, sin ninguna relación amorosa, a fin de satisfacer una frustración sexual permanente que llega a una pulsión sexual incontrolable.

 

ESTIMÚLESE

La buena vida sexual y el deseo parecen estar remitidos fundamentalmente a las primeras etapas de la relación de pareja. Pasados los primeros meses de noviazgo y matrimonio, tendemos a sentirnos seguras y lo que antes nos erotizaba ya no lo hace de la misma manera. ¿Cómo contrarrestarlo?

Tenga en cuenta que los verdaderos afrodisíacos para mantener vivo el deseo sexual son: El tiempo, la fantasía y el amor, pero para que lo logremos, deben existir ciertos requisitos, como que amemos a la persona, que nos excite, nos alimente el deseo sexual, además de sentir por él ganas y atracción física.

Teniendo en cuenta que el ámbito sexual requiere trabajo y esfuerzo para que perdure y mejore, resulta fundamental ser creativo, hablar francamente con la pareja para saber lo que a ambos les gusta y lo que no, lo que el otro necesita y cómo.

Todo aquello es indispensable para lograr una plena relación sexual con la cual ambos queden satisfechos.

Otro aspecto a tener en cuenta son las zonas erógenas. En la mujer son la boca, a través de los besos, ya sean suaves o apasionados, desde el nacimiento del cabello hasta la frente, las sienes, las cejas, los párpados y las mejillas. El lóbulo de la oreja, el cuello, los senos, los pezones y el área alrededor del ombligo.

La pareja en conjunto aprenderá a encontrar la forma de estimularse mutuamente más placentera para ambos. El clítoris es donde la sensibilidad y el placer llegan al máximo nivel dado que es una zona de gran irrigación sanguínea y permite a la mujer sentir el acto sexual en plenitud.

Si su problema parece ser aún más profundo de lo que hemos descrito o si siente que nada resulta, se recomienda consultar con un especialista. La vida sexual es un ámbito muy importante de la existencia humana y de las relaciones de pareja y merece ser transitada con éxito.

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