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LAS MUJERES FRENTE AL SEXO Por lo general las mujeres y los hombres tienen distintas formas de sentir y pensar, y también otras formas de amar. Se sabe que en su mayoría las mujeres son más sentimentales, pero no porque lo quieran así, sino porque su naturaleza es distinta y los hombres son más racionales, pero hay varias razones que explican esta teoría. Existen dos tipos de relaciones sexuales que hay que saber diferenciar; el sexo con relación a la genitalidad y a la afectividad.
SEXO GENITAL Es la más frecuente hoy en día y está constituido por hacer las cosas de forma mecánica y automática, está directamente relacionado con la búsqueda del placer orgásmico. Este tipo de relación puede excluir totalmente el lado afectivo, o dejarlo en un segundo plano. Por lo general, estos encuentros sexuales están más bien referidos a los hombres, ya que para ellos es más fácil dejar de lado la emotividad.
SEXO AFECTIVO La sexualidad afectiva incluye todo lo relacionado con lo que desea la mujer con la pareja, como son el erotismo y el cariño, sentimientos que van a jugar un papel fundamental. Este tipo de relación puede perfectamente incluir la parte genital, pero sólo después de haber sentido la complicidad que siente ella, pero de parte de la pareja.
DIFERENCIAS QUE SE DESTACAN Se puede decir que el órgano sexual de la mujer es el oído, a ellas les gusta que le digan constantemente que es bonita, que no es un objeto de seducción, sino que es para tener una relación donde lo que sobresale es el amor, ante la sexualidad. Y por sobretodo, sentirse protegidas. Las mujeres por sí son más lentas en lograr la satisfacción sexual y necesitan un buen preámbulo compuesto de ternura, afecto y romanticismo antes del coito, asimismo tener una complicidad afectiva con su pareja y sentirse deseadas. Incluso se molestan si después del acto los hombres no se preocupan de ellas. Por lo general, para las mujeres el suceso post coito debe ser un momento lleno de ternura hacia ellas. En cambio, los hombres logran el placer sexual más fácilmente, consiguen excitarse con más facilidad y es a través de la vista y el tacto como se estimulan para alcanzar el orgasmo.
LAS EDADES SÍ IMPORTAN No es lo mismo una relación sexual a los 20 años que a los 50. Entre los 20 a 30 años se está en una etapa de experimentación y sobretodo de aprendizaje. Se descubre su propio cuerpo y es una etapa llena de conocimiento acerca de este tema. Pero a la vez, existe un importante temor al embarazo, por lo que sus deseos sexuales se ven muchas veces frustrados o inhibidos. Después de esta fase, hay más soltura, se obtiene un sexo mucho mejor, hay más experiencia y hay mas soltura y relajo. A los 50 años en adelante es un período en que se terminan las preocupaciones que afectaban anteriormente, porque se termina la inquietud por el embarazo, los hijos ya están más grandes, más independientes y ellas vuelven a la etapa de preocuparse más por sí mismas, incluso el físico a esta edad pasa a ser un tema importante y podrían comenzar a hacerse cirugías.
LAS EXCEPCIONES Hoy en día, existen mujeres que tratan de ser más frías y erróneamente buscan tener sexo y nada más. Pero con el tiempo suelen salir muy perjudicas. Las mujeres que buscan personas que las satisfagan sexualmente por un rato, generalmente sienten un vacío enorme después que lograron su objetivo. En este caso, es probable que suceden dos cosas con ellas: o se deprimen o se ponen agresivas, porque es un juego peligroso que no va acorde con su naturaleza. Las mujeres por lo general y por un fenómeno cultural, necesitan protección, y encontrar en la otra persona admiración. Es también de suma importancia que el hombre conozca el cuerpo de su compañera y saber reaccionar ante las caricias y estímulos que él le da. |
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