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CIBERADICCION por Roberto Rosenzvaig www.robertorosenzvaig.cl
¿A quién le cabe duda? Las computadoras e Internet se han constituido en parte de nuestra existencia. Sobran razones para explicar este fenómeno social, convivimos con esta tecnología en el trabajo, en la educación, en los espectáculos, en las series de televisión, en las películas. Sin embargo, el gran cambio que se está presenciando proviene de la inclusión de la tecnología de comunicación en la intimidad de las personas. Para algunos esto se limita al contacto, e intercambio de intereses comunes, para otros a disponer de una gran ventana inagotable abierta al mundo, pero también existen quienes lo han convertido en una parte esencial de la vida, a la cual destinan cada vez más horas. Estas personas se sientan frente a la pantalla de la computadora, y se sumergen en un mundo virtual al tiempo que se desconectan de las otras personas concretas que los rodean, componiendo el grupo de los llamados cyberadictos. Este grupo tiene diferentes intereses, pero su eje común reside en que la red es para ellos un elemento indispensable, sin el cual se sienten vacíos. Hay quienes se inclinan hacia temas específicos, dentro de ellos nos interesan los que buscan tópicos sexuales, y para ellos hemos encontrado un test que les permitirá saber si se han convertido en adictos al cybersexo.
Los interesados, mujeres y varones: deberán seguir con atención estas opciones, 1- La mayoría de sus horas de conexión están focalizadas en temas sexuales o en intrigas amorosas. 2- Antes de conectarse usted siente una serie de emociones adrenalínicas, como el jugador que va a entrar a la sala de juego de un casino. Sus fantasías rondan en torno a su próxima aventura sexual virtual. 3- Se involucra en múltiples romances y aventuras sexuales en las salas de conversación. Ha tenido escenas de celos y de angustia con sus compañías virtuales. 4- Piensa en adquirir complementos técnicos para su computadora que hagan más completo el encuentro. 5- No considera que un encuentro romántico o sexual por Internet violen sus compromisos maritales o de pareja. 6- Se masturba durante un intercambio erótico vía chat. 7- Ha tenido conflictos con su pareja por el tiempo que pasa conectado. 8- Ha intentado, pero no ha podido reducir la frecuencia de sus encuentros amorosos en línea. 9- Ha comenzado a sentir que las relaciones eróticas virtuales lo emocionan y complacen más que las otras. 10- El uso de Internet ha interferido con su trabajo, llega tarde o cansado, porque siempre se acuesta tarde, o se conecta en su horario de trabajo. 11- El uso de Internet interfiere con sus relaciones primarias, pasa menos tiempo con sus familiares, pareja o amigos. 12- Oculta o miente sobre la cantidad de horas que navega o el tipo de relaciones que mantiene en línea. 13- Se enoja o se irrita cuando su pareja o familiares le piden que deje la computadora. 14- Sus intereses sexuales se han ido ampliando hacia temas que siente como prohibidos o "sucios".
Si después de responder encuentra que sus respuestas concuerdan con tres o más de estas opciones, deberá dejar por un tiempo su afición para consultar a un terapeuta especializado en adicciones. Para ello, tiene la posibilidad de asistir a un tratamiento convencional, o si ello le es demasiado complejo, puede acceder a una terapia sin tener que perder la compañía de su amada computadora, ya que existen terapeutas "on-line", dispuestos a curar sus síntomas. La Internet alimenta todos los deseos y todos los vicios, y simultáneamente ofrece como curarse de los mismos anhelos que ella genera. |
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