Piramides de Egipto
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TANTRA
UN CAMINO ESPIRITUAL DE ÉXTASIS


La sexualidad da origen al milagro de la vida, es mediante ella que la creación es posible, y es por eso que aunque lo negamos, la sexualidad rige gran parte de nuestro mundo.

Ahora, no se sabe desde cuando, pero hubo un momento en que los seres humanos se separaron de una visión integral del sexo, y se volvió sólo una forma física de obtener placer, y el medio para tener bebés, dejando de lado todas las implicaciones espirituales.

Sin embargo, en el Oriente hubo una cultura que guardó esta tradición, donde la sexualidad era todo un camino para elevarse, trascender y alcanzar un despertar total mediante el cual se relaciona con el universo entero.

La disciplina que recupera y guarda con celo todo el conocimiento y las técnicas de sexualidad espiritual se ha conocido por siglos como Tantra. De esta forma, la sexualidad era todo un ritual para esta cultura, y se comprendía como una expresión de unión.

El Tantra era y es el rendimiento total y el abandono de cualquier condicionamiento cultural, mental e incluso emocional, de manera que la energía del universo regrese a nosotros y podamos verdaderamente ser libres.

Cuando las culturas se fortalecieron, se asentaron y se instituyeron como patriarcales, tal conexión se fue olvidando. Llegó la cultura judía y otras religiones monoteístas que vieron en el sexo todo un sistema de prohibiciones, en tanto era animal y alejaba de Dios.

En ese momento, ocurrió la separación entre cuerpo y alma, y se entendió el cuerpo como cárcel del alma, y la sexualidad (mediante la cual, el demonio tentó a Eva, y por la cuál se cometió el Pecado Original), se convirtió en representación de lo maligno, de pecado y abandono de lo espiritual, se convirtió en hambre de placer animal. Y una de las consecuencias más negativas de este suceso, fue que se perdió la sexualidad espiritual, que cambiaba el miedo y el apego en amor y poder universal.

Así, hoy en día, y tal vez debido a que las relaciones entre Oriente y Occidente se han afianzado, el Tantra ha vuelto a resurgir como una respuesta, como una búsqueda más de alcanzar a Dios. Así, el sexo es para el Tantra, el camino que lleva a Dios, por eso es sagrado y no debe ser reprimido ni entendido como pecado.

Según parece, existe una fuerte relación entre el Kama Sutra y el Tantra, pues el primero es el tratado de la sexualidad con una perspectiva tántrica. Además, Kama es también el nombre de la diosa del amor hindú, y el Tantra lo que busca es el amor sin represión alguna.

De esta forma, la búsqueda del Tantra es la unión con el universo, el orgasmo con el universo, con la energía vital. Cuando se logra despertar la energía que tenemos dentro mediante la sexualidad, es cuando se han despertado los chacras o el kundalini, que son esa fuerza vital que nos vincula con todas las cosas, con todos los seres, con Dios.

Es así, como quienes practican el Tantra se vuelven menos codependientes, neuróticos y celosos; pues adquieren una armonía con la totalidad de la existencia que elimina cualquier visión o sentimiento negativos y descubren su ser interior.

 

Fuente: http://www.solonosotras.com

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