Los chakras son imágenes compuestas donde cada elemento es un símbolo que se refiere a diversos hechos y sentimientos y que abren las puertas psíquicas.
En las puertas psíquicas se ocultan recuerdos aparentemente olvidados y hasta una memoria colectiva donde reside todo el conocimiento de la raza humana.
Para el Tantra, el Yoga y para prácticas esotéricas los chakras son mágicos. Cuando se visualizan o cuando se medita con gran concentración sobre ellos, se despierta el circuito psíquico y se tiene acceso a la conciencia profunda.
Cada chakra tiene pues, un sentido ya asignado que iremos viendo poco a poco. Una vez que se conozca el sentido se puede meditar y tratar de visualizar estos chakras pensando en sus sentidos para lograr el despertar de la conciencia.
El Muladhara es el primer chakra y corresponde a la base radical. El cuadrado amarillo simboliza la Tierra, que da mucha estabilidad. El elefante real de siete trompas, Airavata, refuerza esta idea de estabilidad. Cada trompa de Airavata muestran el poder que este chakra tiene para despertar a los demás chakras.
De esta forma, queda claro que el poder de Muladhara se puede extenderse mediante el olfato u olor como el mecanismo erótico más veloz y que tiene gran injerencia en la anatomía sutil.
En Muladhara se encuentra la energía de Shakti, como el Kundalini, enrollado tres veces y media como una serpiente al rededor del elíptico o fálico Shiva (que es el Lingam u órgano sexual masculino). Algunas veces, la serpiente Kundalini encapsula la cabeza de Shiva, haciendo referencia así a la efectividad del coito oral.
Muladhara trabaja junto con Swadhisthana -el segundo chakra- en la sexualidad humana. Muladhara se encarga de todas las funciones eréctiles, como el recubrimiento nasal, y la erección de pezones y genitales.
Además, Brahma aparece sentado sobre la cabeza del elefante como el señor de la creación y la generación. Brahma aparece con varias cabezas las cuales representan un aspecto último del ser: Om-nifario (que incluye todas las cosas), Om-nipotente (todo poderoso), Om-nívoro (que devora todo), Om-nipresente (que se encuentra en todo lado al mismo tiempo) y Om-nisciente (que lo conoce todo). He aquí el significado profundo del Pranava o mantra Om.
Luego, a la derecha de Brahma está la custodia femenina de las energías comprimidas de Muladhara. Se llama Dakini y es la amante de la piel. Esto hace referencia la hecho de que en el acto sexual tántrico, toda la superficie del cuerpo se convierte en un órgano sexual psíquicamente extendido.
También aparece el mantra Bija Lam, que se pronuncia Lum, en una letra sánscrita dorada, dentro del mantra amarillo de la Tierra. ëste simboliza el sonido primigenio del paladar, y despierta a la lasciva fuerza de Muladhara, al mismo tiempo que la lengua fálica retumba dentro de la cavidad del Yoni (vagina).